Tras el empate de Boca ante Cruzeiro en La Bombonera, Juan Román Riquelme fue desde su palco hasta el vestuario y charló con los jugadores del plantel. Según pudo averiguar Planeta Boca Juniors, el presidente quiso hablar con el grupo tras un resultado que complica el panorama en la Copa Libertadores.
Si bien ya pasó anteriormente, no es habitual que Riquelme entre al vestuario y converse con el plantel después de un partido. Entendiendo la situación que se dio en el partido ante el equipo brasileño, Román optó por dar su postura lo antes posible.
Según reveló TyC Sports, Riquelme “felicitó al equipo” por el partido y remarcó que estuvieron a la altura “más allá de la frustración por el resultado”. La búsqueda del presidente tuvo que ver con transmitir tranquilidad y respaldar al grupo antes del duelo clave de la próxima semana ante Universidad Católica: si Boca gana de local, clasifica a octavos.

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Tras la charla con el plantel, Riquelme salió abrazado a Leandro Paredes
Después de esa conversación, Juan Román Riquelme y Leandro Paredes salieron juntos del vestuario, abrazados y entre risas. Esto se dio para opacar los rumores que surgieron en los últimos días de un supuesto conflicto entre ambos.
“Según ustedes estamos peleados, ja. No les doy bola, sabía que cuando llegara al país iba a pasar este tipo de cosas. Esperaban que a Boca le vaya mal para pegarnos. Desde mi lado estoy tranquilo, hago mi trabajo de la mejor manera, tengo la mejor relación con Román desde que soy muy chico“, mencionó Paredes.




