Lucas Blondel se fue de Boca a principio de año viendo que no iba a tener minutos en el club. Estuvo casi un año sin tener rodaje y para Claudio Úbeda en su momento no había interés en que jugara. Huracán fue su destino por 18 meses con Diego Martínez al mando y hoy por hoy con mucho protagonismo.
Sin embargo, hizo una cruda reflexión sobre su paso por el Xeneize, que a su vez le posibilitó ser convocado a la selección de Suiza. “No lo disfruté. Lo trabajo mucho, pero soy una persona que soy de tirarse mucho abajo. Trabajo con un coach que me enseñó mucho en ese sentido“, reveló el lateral en diálogo con Radio La Red.

Blondel pasó mucho tiempo sin jugar en Boca hasta irse a Huracán.
Además, explicó por qué creyó que lo llamaron para jugar en el conjunto europeo: “Sentía que no me daba para eso, que solamente me habían llevado por ser jugador de Boca“. Como su padre es suizo, heredó directamente la nacionalidad y por un seguimiento desde Europa le llegó la posibilidad de ser convocado en dos fechas FIFA con los helvéticos.
Pese al privilegio que tuvo, Blondel no quedó conforme con lo que hizo allí: “No me fue bien estando allá y tampoco pude disfrutarlo como algo de una vez. Son cosas que hoy veo diferente por supuesto. En los momentos que me tocó no lo hice bien y suelto“.
¿Cuál fue el cambio de panorama que tuvo Blondel en Boca y por qué se fue?
Lucas Blondel llegó a Boca para el segundo semestre del 2023 como una alternativa en la banda derecha. En primera instancia tenía dos laterales por delante de él y en algunos encuentros entró un poco más adelante en la cancha. Para 2024, con la llegada de Diego Martínez, se convirtió en el 4 titular.
Una rotura de ligamento cruzado en marzo hizo que perdiera terreno y no jugara hasta 2025, momento en el que Fernando Gago tomó las riendas del equipo. Allí volvió a tener oportunidades, pero ya no como antes. Luego del despido del DT, jugó dos encuentros con Mariano Herrón al frente del equipo y serían los últimos.
Ya con Miguel Ángel Russo directamente no tuvo minutos y tampoco con Claudio Úbeda. Juan Barinaga quedó por encima de él y de Luis Advíncula. Viendo que iba a jugar poco, decidió irse a préstamo a Huracán luego de 32 partidos y 4 goles en el Xeneize.




