Lucas Romero, jugador de Cruzeiro, protagonizó la gran polémica del empate ante Boca. Iban 102 minutos de partido, 12 de añadido, y el volante tocó la pelota con la mano y en el área del equipo visitante. Pero el árbitro, llamativamente, terminó el partido sin antes ir a revisar la jugada en el VAR.
Todo el plantel xeneize estalló de furia tras el pitazo final y el que tomó la palabra fue el propio Romero, quien se quiso desligar de la polémica. “La mano fue totalmente casual. Tenía el brazo pegado al cuerpo“, manifestó en zona mixta.
“Yo tenía tranquilidad porque hablé con el juez y le dije que era casual. Le dije que estaba tranquilo porque fue casual”, sostuvo el futbolista de Cruzeiro. Y habló también del gol anulado a Boca: “En el momento que Boca hace el segundo gol, no quiero entrar en la polémica, lo primero que hago yo es reclamar al referí que le pegó en la mano. Porque Delgado va con el brazo abierto y también le hace una falta a nuestro central. Entonces son dos jugadas que él podía cobrar en la jugada del gol. Desde un primer momento le reclamé al contrario de lo que pasó conmigo que yo tenía el brazo pegado al cuerpo”.
Paredes y Úbeda estallaron contra el árbitro por la última jugada del partido
La acción generó muchísima bronca en Boca, que tuvo a Leandro Paredes y Claudio Úbeda como voces principales de la queja. “Tenés que ir a verla… Es una vergüenza lo que hiciste“, le recriminó el capitán al juez, Jesús Valenzuela. “Es raro, me dice que la jugada de gol de ellos es mano, pero no es intencional, la jugada de Delgado no es intencional y cobran mano en contra, es raro cómo deciden, pero bueno, ya está”, añadió en rueda de prensa.
Por su parte, el entrenador dejó en claro su malestar y disparó: “Cuando hay situaciones tan claras, tenemos que decirlas y muchas veces al jugador se le opera cuando le sacan tarjetas, cuando juega mal se lo critica duramente y si hizo muy mal las cosas se lo sanciona o no le renuevan contrato. Creo que debería haber premio-castigo para los árbitros“.
