Rodolfo Arruabarrena está muy cerca de confirmar su regreso a Boca a 10 años de su primer ciclo. Durante el fin de semana hubo un llamado de Juan Román Riquelme y hubo acuerdo en cuanto a los términos futbolísticos. Solamente resta definir lo económico y que se crucen los contratos para que sea oficial.

Al igual que en 2014, el Xeneize lo espera con algunos años sin ganar un torneo local y un plantel largo, hoy de más jerarquía que en ese entonces. Ni bien llegue, tendrá que empezar a observar jugadores y diagramar la pretemporada que comenzará el 18 de junio.

Las tres situaciones que deberá resolver Arruabarrena ni bien llegue a Boca

Definir qué jugadores son prescindibles

Boca tiene un plantel con muchos nombres importantes y otros que llevan años en el club y jugaron poco en los últimos años. Está claro que en algunos casos, pese a la opinión que él pueda llegar a tener, se trata de futbolistas que se irán. Por otro lado, casos como el de Kevin Zenón son los que el DT deberá analizar para saber si puede recuperarlo.

Establecer una idea de juego

Cuando el Vasco llegó en 2014 fue una mini revolución imponiendo el 4-3-3 en un momento donde Boca no estaba acostumbrado. Tiempo después se readaptó y fue campeón con un 4-3-1-2. Habrá que ver si, con el paso del tiempo, su idea cambió y cuál será la que quiere utilizar al frente del Xeneize.

Qué refuerzos apuntar

Si bien los refuerzos siempre son una tarea de Juan Román Riquelme y los nombres en las búsquedas se repiten año a año, el Vasco deberá opinar y poner algunos jugadores sobre la mesa. Sebastián Villa parece el primer jugador que buscarán y suenan otros nombres importantes que tendrá que aprobar o no el nuevo entrenador.