Desde el 2002 hasta la actualidad, a Boca ningún DT le duró más de un año y medio, aún habiendo tenido pasos exitosos. PBJ te lo cuenta.

En diciembre de 2001, tras tres años y medio en que logró tres campeonatos locales, dos Libertadores y una Intercontinental, Carlos Bianchi se alejó de la dirección técnica de Boca y comenzó con una década gloriosa para el club. Desde ese momento, nadie logró estar en el cargo ni la mitad del tiempo.

El primero en pasar por el banco boquense fue el uruguayo Oscar Washington Tabárez. En su segundo pasó por el club, el DT charrúa quedó eliminado de la apuesta fuerte del primer semestre, la Copa Libertadores, en cuartos de final por quien resultaría campeón, Olimpia de Paraguay, mientras que en el Clausura local acabó tercero. El segundo semestre se fue con todo por el Apertura argentino, y la consagración estuvo cerca pero un agónico empate de Independiente 1-1 permitió que se consagre el conjunto de Avellaneda. Dirigió 51 partidos, ganó 27, empató 14 y cayó 10 veces.

Sin embargo la salida de Tabarez se estaba gestando hacía un tiempo debido a que cada vez se nombraba con más fuerza la posibilidad del regreso de Bianchi. Enojado por una negociación con el Virrey que se hizo prolongada, el Maestro pegó el portazo y justamente, el entrenador más exitoso de la historia volvió. Salió campeón de manera brillante de la Libertadores de ese año, se adjudicó el Apertura y venció por penales en la Intercontinental al Milan. Durante la primera mitad de 2004 las cosas marchaban sobre ruedas: una buena campaña en el Clausura donde fue segundo y finalista (eliminando a River en la semifinal) del certamen continental. Pero la sorpresiva caída por penales ante el humilde Once Caldas colombiano en la instancia decisiva motivó su renuncia, 18 meses después de regresar. En el que es hasta ahora su último ciclo como entrenador de Boca, estuvo en 88 encuentros, con grandes números: 51 triunfos, 23 pardas y 14 derrotas.

Su sucesor, Miguel Ángel Brindisi, se fue con más pena que gloria. Uno de sus primeros juegos fue la Recopa 2004, contra el Cienciano de Perú. Le igualaron sobre la hora (1-1) y cayó por penales. Sin brillar logró pasar la primera fase de la Copa Sudamericana, pero no pudo hacer pie en el Apertura y fue muy irregular. Debutó el 15 de agosto contra Lanús (0-0) y desde entonces dirigió 18 encuentros. Sólo obtuvo siete éxitos, perdió seis veces e igualó cinco. Renunció post derrota con River como visitante (2-0), el 7 de noviembre de 2004, tras tres meses en funciones.

Difícil olvidar el paso de quien lo reemplazó. Comenzó como un interinato pero se terminó manteniendo bastante tiempo. Sí, Jorge Benítez. El “Chino” fue recordado primero porque, aunque no pudo encontrar el mejor funcionamiento del conjunto, se consagró campeón de la Copa Sudamericana. Eso lo consolidó en el cargo, aunque no por demasiado tiempo. Los malos rendimientos continuaron y el equipo estuvo siempre lejos de los primeros puestos en el Clausura, aunque se las arregló para terminar primero en su grupo de la Copa Libertadores y llegar a cuartos de final, donde cayó goleado por las Chivas de Guadalajara en la ida como visitante (4-0) y no sólo no pudo levantarlo en la vuelta, si no que hubo incidentes y el DT escupió a un rival. Eso provocó su destitución.

Entonces Abel Alves tuvo uno de sus interinatos, dirigió tres choques, un empate, una derrota y un encuentro frente a Almagro que iba perdiendo 3-2 y que por incidentes en la tribuna se dio por terminado con derrota azul y oro.

Brillante. Sólo así puede definirse lo que vino después de Benítez. Alfio Basile fue el entrenador que ganó los cinco títulos que disputó entre agosto de 2005 y septiembre de 2006, con la llegada de refuerzos de primer nivel. El primer festejo se dio en la Recopa 2005, donde se vengó de Once Caldas en una ajustada serie, con el correr de las fechas se afianzó en el Apertura y también acabó primero en una dramática lucha cabeza a cabeza con Gimnasia de La Plata. Cuatro días después de salir campeón local, el 18 de diciembre, se quedó con la Copa Sudamericana ante Pumas de México por penales.

En la primera parte de 2006, sin participar de la Libertadores producto de las malas campañas de Brindisi y Benítez, el equipo del Coco comenzó a mostrar su mejor cara y salió campeón del Clausura con holgura (ocho unidades de diferencia contra Lanús). Fue el DT de las primeras cinco jornadas del Apertura 2006 donde ganó todos los encuentros (7-1 sobre San Lorenzo como visitante incluido) y Grondona lo tentó para hacerse cargo de la Selección Argentina. Comandó al equipo, que cada vez jugaba mejor, a quedarse con la Recopa sobre el Sao Paulo en el Morumbí y luego dejó el cargo. En total, dirigió 54 juegos en los que tuvo una enorme efectividad: ganó 34, empató 13 y cayó en 7.

¿Quién lo reemplazó? El controvertido Ricardo La Volpe, que no mantuvo el esquema táctico del equipo, hizo variantes importantes y el conjunto perdió la solidez que tenía. Peleó el campeonato hasta el final pero perdió los últimos dos encuentros ante Belgrano y Lanús y permitió que Estudiantes de La Plata fuerce un desempate. En la cancha de Vélez perdió 2-1 y se despidió de la ilusión del tricampeonato. Tras este bochornoso desenlace, La Volpe dimitió dejando un saldo de 17 choques disputados, triunfó en 10, igualó en 2 y perdió 5, con una evidente descompensación entre ataque y defensa: 30 goles a favor y 20 en contra.

Para comienzos de 2007 llegó Miguel Ángel Russo y junto a él vino a préstamo, por cuatro meses, un brillante Juan Román Riquelme. Se conformó un equipo que jugó muy bien de la mano del enganche, se consagró campeón de América y peleó el Clausura hasta el final: fue escolta de San Lorenzo. Para la segunda parte del año las cosas fueron diferentes, básicamente porque no estuvo Román y Boca lo sintió. Lo eliminaron rápido de la Sudamericana, nunca logró regularidad, sobre todo desde el juego, en el Apertura (acabó cuarto) y además perdió con el Milan la final del Mundial de Clubes. No le renovaron el contrato. En 56 matches dirigidos, triunfó 30 veces, igualó 12 y perdió 14.

En enero de 2008 llegó, recomendado por Carlos Bianchi, su ex ayudante de campo, Carlos Ischia. El Pelado tuvo un 2008 alentador. Llegó a semifinales de la Libertadores donde fue eliminado injustamente por Fluminense y terminó segundo en el campeonato Clausura. Durante el Apertura, el plantel se sobrepuso a lesiones e incluso a la muerte del presidente Pedro Pompilio y en un dramático triangular de desempate con Tigre y San Lorenzo salió campeón argentino.

Con muchas expectativas aguardó el pueblo boquense la primera parte de 2009, aunque se demostró pronto lo complicado que sería. En el Clausura la actuación fue pésima de punta a punta y acabó 14º, mientras que en la Libertadores se desinfló tras una gran fase de grupos y fue eliminado en octavos de final contra el débil Defensor Sporting uruguayo. Eso provocó que Ischia sea forzado a dar un paso al costado, luego de ser la cabeza del equipo en 83 encuentros, donde contó 41 éxitos, 20 pardas y 22 frustraciones.

Las últimas dos jornadas del torneo local que abandonó Ischia fueron dirigidas interinamente, otra vez, por el Chueco Alves. Cayó con Gimnasia en la Bombonera y logró un resonante triunfo en Santa Fe sobre Colón, por 3 a 1.

Luego de esta mala campaña entre enero y junio de 2009, retornó Alfio Basile, dispuesto a revalidad, y hasta repetir, lo que había logrado con anterioridad. Pero pese a que se consumó la vuelta de Federico Insúa, llegó Gary Medel y apareció en escena Ariel Rosada, el Coco no pudo encontrarle la vuelta a un plantel rico en nombres pero pobre en juego. Fue eliminado de la Copa Sudamericana por Vélez, en la primera ronda, y culminó undécimo el Apertura. Hace pocos días, renunció debido a los malos funcionamientos del verano y la no llegada de refuerzos. 21 encuentros dirigidos, logró 7 triunfos y la misma cantidad de derrotas e igualdades.

Asumió Abel Alves, que ahora tendrá algunos meses para trabajar y confirmar su gran labor en Reserva. Veremos si es capaz de saciar las ambiciones de campeón de todo el pueblo azul y oro.