
Boca perdió 1 a 0 frente a Central y sumó su segunda derrota consecutiva. Ahora, se viene Arsenal.
Hasta los últimos 20 minutos del encuentro, Boca nunca entendió cómo debía jugarle a Rosario Central, que pegó desde el inicio y abrió el marcador a los 3 minutos del primer tiempo. El Xeneize salió nervioso, pasado de revoluciones y terminó pagando las consecuencias con la expulsión de Goltz, en el cierre de la primera etapa.
Pavón jugando de centrodelantero, Benítez desdibujado, Cardona teniendo poco contacto con el balón, Pérez nervioso y Nández siendo un todo-terreno. Estos son algunos de los factores que explican la mala actuación del único puntero de la Superliga, que ahora deberá levantarse en su casa.
Rossi y Magallán, los puntos más altos de un equipo que deberá seguir corrigiendo cosas de cara al futuro. Las lesiones de Benedetto y Gago comienzan a sentirse, por eso será fundamental lo que suceda en el mercado de pases: la jerarquía sólo se suplanta con jerarquía.
El domingo habrá una nueva función en La Bombonera: Arsenal será el rival de turno. Obligación: levantarse.




