Rodolfo Arruabarrena hizo historia en Boca jugando como lateral izquierdo, pero su primera prueba en el club la tuvo como centrodelantero. "Hice dos o tres goles y quedé", recuerda el "Vasco" sobre aquel día, que significó su ingreso a la institución que marcaría su carrera en el fútbol.
A partir de ahí, el joven Arruabarrena ingresó al plantel de la categoría 1975, en las divisiones infantiles, con Pedro Arancibia como entrenador. Tenía 11 años. Ya en edad de prenovena, luego de un viaje a Uruguay para un torneo, sufrió una hepatitis que lo dejó afuera de las canchas por varios meses.
El paso a la defensa y cómo terminó de lateral izquierdo
Cuando se recuperó, el nuevo DT, Jorge "Coqui" Raffo lo puso de defensor central en un amistoso. "Estuvieron a punto de dejarme libre, pero les gustó cómo jugué y ahí empecé como defensor", recuerda Arruabarrena. Se ganó la titularidad al poco tiempo y hasta pudo compartir dupla con Leonardo Herrera, padre de Jagger, en algunos encuentros.
Tiempo después, ya como parte de la Octava de Boca, el "Vasco" entró en la Selección Argentina Sub 17 y fue a jugar el Sudamericano a Paraguay con Mostaza Merlo como entrenador. Ahí lo probaron de lateral izquierdo y su carrera cambió por completo.
"Me adapté muy bien como lateral izquierdo porque yo corría, me gustaba. Y físicamente siempre me enfoqué en estar bien porque sabía que lo necesitaba", comentó Rodolfo en una entrevista a Toto Bordieri en 2023.
El salto a Reserva y Primera
Luego del Sudamericano, el Vasco pasó de Octava a Cuarta y así quedó de compañero con jugadores que eran tres o cuatro años mayores que él. Tuvo una ventaja, el entrenador Nicolás Novello lo conocía de la Novena. Después de seis meses, su rendimiento fue tal que pasó a la Reserva.
Su primera experiencia con la Primera de Boca llegó en 1992, en un amistoso con el Sevilla de Maradona que se hizo en Córdoba. Y en 1993 llegó el esperado debut profesional, ya con 17 años. Todo bajo la tutela del Maestro Tabárez.
Tras la salida del Maestro, con Jorge Habegger no tuvo rodaje. Pero la llegada de Menotti poco después le devolvió el protagonismo. El Flaco le dio continuidad y lo preparó para que ya sea más experimentado en los ciclos siguientes. En 1996 estuvo a préstamo en Rosario Central y a mediados de 1998, cuando Carlos Bianchi arribó al club, el Vasco ya tenía 23 y mucha experiencia en el club, lo que le permitió brillar en un equipo que pasó a la historia en muy poco tiempo.
























Log in to join the discussion
Sign in