
Mientras disfruta de sus merecidas vacaciones, Gago visitó el predio que tiene Boca en Ezeiza y charló con Claudio Vivas.
Fernando Gago es algo más que el capitán que tiene Boca en la Primera División. El volante trata de decir presente en diferentes áreas del club, ayudando a los más chicos y marcando el camino a seguir en el futuro.
El jugador, que hace pocos días sumó su octavo título con el Xeneize, visitó el centro de entrenamientos de Ezeiza, donde dialogó con Claudio Vivas y algunos de los juveniles que se cruzó en el camino.
Además, Pintita observó las instalaciones y recorrió parte del gimnasio, donde aparece una gigantografía suya con dos imágenes: una actual y otra de cuando era apenas un juvenil y desplegaba su talento en las inferiores.
Gago intenta inculcar el sentido de pertenencia necesario para formar parte de la institución. Le quedan tres años de contrato y un largo camino por recorrer.




