Fue un duro golpe el que recibió Boca en La Bombonera. Vasco da Gama aprovechó su gran primer tiempo para convertir y sacar una ventaja importante en la serie de semifinales de la Copa Sudamericana 2026. Pero no todo está dicho.
Primero, lo que no salió bien. El Xeneize extrañó mucho a Leandro Paredes: Williams Alarcón, su reemplazo, retrasó al equipo y le sacó dinámica. Nadie le va a pedir al chileno que haga lo mismo que el capitán, pero lo cierto es que el equipo perdió verticalidad y el rival dominó mejor la pelota.
En la previa hubo un cambio fuerte: la titularidad de Enner Valencia sobre Miguel Merentiel. La explicación fue lógica, apostando por el juego aéreo, pero ahora invita a pensar en un cambio. ¿Doble nueve en la revancha?
Boca tiene que cambiar, pero aún está en partido
Lo cierto es que Boca tiene que hacer algunos cambios para poder dar el golpe en la revancha, donde sea que se juegue. Sebastián Villa, quien terminó con molestias, es una opción para que haya dos extremos y un nueve, en el caso de que el doble nueve no prospere en la idea de Rodolfo Arruabarrena.
También hay que decir que Alan Velasco está en el tramo final de su recuperación. Y que la presencia de Paredes solo se dará si así lo pide el capitán. Volviendo al partido, Boca fue superado en la primera parte, inclinó la cancha a su favor después de la correcta expulsión de Andrés Gómez (empujó dos veces al árbitro) y solo le faltó acertar para poder quedarse con un empate.
De ese final me agarro para sostener que Boca sigue en partido y tiene con qué para dar vuelta la serie. Un gol en la revancha cambia todo y el plantel internamente ya se prepara para ir por una remontada. Mientras en Brasil algunos festejan, yo le pongo unas fichas al equipo de Arruabarrena.





















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