
El Xeneize tiene chances de conseguir el bicampeonato, el próximo domingo, en La Plata. Ahora, a pensar en la Superliga.
La caída ante Palmeiras en La Bombonera fue un golpe muy duro para el equipo. Boca puso en cancha lo mejor que tenía y se quedó sin los puntos necesarios para liderar el grupo y pensar en los octavos de final. Ahora, con esta derrota y la victoria de Junior ante Alianza Lima, se complicó y debe ganar como sea en Barranquilla para no depender de nadie.
Pero antes de la Copa, Guillermo Barros Schelotto debe cambiar el chip y concentrarse en el partido ante Gimnasia y Esgrima de La Plata. Si Godoy Cruz no vence a San Martín de San Juan, el Xeneize podría consagrarse con una victoria (restando dos fechas por jugarse) y tener un gran envión anímico para la hazaña en la Libertadores.
Para el entrenador, lo importante es terminar de definir el principal objetivo del semestre: la Superliga que viene luchando hace casi un año. Más allá de las lesiones, las ausencias y los bajos rendimientos, el equipo logró mantenerse como único líder ante perseguidores que no estuvieron a la altura.
Con 24 partidos disputados, los dirigidos por Barros Schelotto consiguieron 17 victorias, dos empates y cinco derrotas. Además suman 43 goles a favor y 17 en contra, redondeando 53 puntos. A nivel local, el equipo realizó una interesante campaña para conseguir el bicampeonato. Ahora, resta definir un nuevo título y levantarse en la Libertadores, como la historia lo indica.




