Sebastián Villa se convirtió en refuerzo de Boca durante el fin de semana y este lunes se hizo la revisión médica para sumarse al plantel de Rodolfo Arruabarrena. Hubo opiniones divididas entre los hinchas, sobre todo por cómo se dio su salida en 2023.
Y entre todos los datos que conllevan su vuelta, hubo uno que llamó muchísimo la atención. El colombiano fue el 4° jugador con menos distancia recorrida del mundo en abril cuando su equipo no tiene la pelota, según una estadística del CIES publicada en X por Isidro Perasso.

El extremo está por detrás de Lionel Messi, Artem Dzyuba y Cristiano Ronaldo, que corren aún menos que él sin pelota según los números. Por debajo también aparece Kylian Mbappé, estrella de Francia y del Real Madrid.
A priori, parece una estadística preocupante por lo relacionado al compromiso defensivo, pero tácticamente se puede explicar. El futbolista cambió su forma de jugar luego de lo que fue su paso por Boca. Allí se desempeñaba como extremo y en Independiente Rivadavia tomó un rol de conductor, casi como un enganche.

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Cuando Sebastián Villa llegó a Boca la primera vez en 2018, era un extremo por banda desequilibrante y encajaba perfecto en el sistema de Guillermo Barros Schelotto. Si bien lo tuvo poco tiempo, quienes lo dirigieron posteriormente lo tuvieron como una fija en el lado izquierdo, siendo un arma letal contra cualquier defensa.
Juan Román Riquelme siempre lo quiso pese a que hasta él mismo se quejó de los problemas que tuvo en el club. En más de una ocasión señaló que “bailaba a todos” y que era “el mejor del fútbol argentino“. Hasta su regreso, Boca no tenía un jugador de sus características pero, hay que explicar que no es el mismo que se fue del club en 2023.
Previo a su salida, era el dueño del costado izquierdo y también jugaba como segunda punta, pero se abría para enganchar y tirar. En su paso por Independiente Rivadavia a esa velocidad le agregó criterio en los pases y en las definiciones, cosa de la que en Boca no hizo tanta gala.
De hecho, en la Lepra mendocina metió más asistencias (24) que goles (13) en 80 partidos, lo que explica a la perfección cómo evolucionó su juego. Un partido muy recordado en la Lepra fue el triunfo ante River en 2024 donde abrió la cuenta y sobre el final asistió a Ezequiel Ham llegando por izquierda.
Otro partido clave fue ante Tigre por Copa Argentina en Rosario, donde se vistió de enganche para asistir a Matías Fernández para abrir la cuenta. Más tarde, eliminó al Millonario y fue campeón del torneo.




