El cierre de Fate generó fuertes repercusiones en la industria nacional, pero también generó nostalgia entre los futboleros y sobre todo en los hinchas de Boca. Es que la empresa fue sponsor de un momento importante del club y aquel modelo de camisetas es muy recordado.
Si bien el primer sponsor fue Vinos Maravilla en 1983 y luego estuvo Dekalb (empresa de semillas de maíz), la llegada de Fate generó un fuerte cambio para el Xeneize porque generó su salto definitivo hacia la explotación del marketing deportivo.


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Cómo fue el paso de Fate por la camiseta de Boca
En 1985, un año después de aquel fatídico partido de los números pintados con fibrón, que significó el punto más bajo de Boca como institución, el Xeneize logró un acuerdo con Fate y lo sumó como sponsor principal, dándole lugar en la franja de la camiseta.
Era la primera vez que una empresa de neumáticos tenía este nivel de importancia en el fútbol. Y la apuesta fue fuerte, porque también se sumó a la camiseta de River y los dos rivales tuvieron al mismo auspiciante, algo que luego pasó con Quilmes y BBVA.

El sponsor de Fate en las casacas de Boca y River.
Según reveló la cuenta “El Histórico Boca”, Fate le pagó a Boca 8500 dólares mensuales. Hoy sería poco, pero en aquel entonces significó un fuerte apoyo económico. Sobre todo porque en esos años el sponsoreo no era tan importante en los presupuestos de clubes.

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Fate quedó asociado a una etapa difícil del club, sin títulos, pero estéticamente quedó en la historia por la correcta forma en la que quedó combinado con los modelos de Adidas. Hoy no sorprende ver gente en La Bombonera usando alguno de aquellos modelos retro.
El acuerdo entre Boca y Fate duró cuatro años y terminó en 1989, cuando llegó Fiat. La empresa de neumáticos quedó en la historia del Xeneize por una cuestión estética, pero también porque le dio al club la chance de notar que, desde el marketing, había una posibilidad concreta de aumentar los ingresos.




