Claudio Úbeda condujo a Boca durante 7 meses luego del fallecimiento de Miguel Ángel Russo en octubre del 2025. Clasificó al equipo a la Copa Libertadores y ganó dos Superclásicos pero la eliminación en fase de grupos del torneo continental y algunos errores en su ciclo lo marcaron negativamente.

Una de las fotos que quedó fue aquel cambio de Exequiel Zeballos en la semi del Clausura contra Racing. “Lo quiero como si fuese un hijo mío. Yo veía que necesitábamos frescura y por eso hice el cambio. Con el resultado final, sí, fue un error sacarlo”, expresó el Sifón en diálogo con Planeta Bostero.

Otro cuestionamiento que tuvo a lo largo de su ciclo tenía que ver con las decisiones y el armado del equipo. Sobre esta situación, trajo claridad y explicó cómo era el vínculo con Juan Román Riquelme: “Román no es un presidente normal. Hablar de fútbol hemos hablado, no muchas veces. Te puedo garantizar con mis hijas adelante que las decisiones las terminamos tomando nosotros“.

A su vez, admitió que las charlas más frecuentes sobre fútbol eran con Marcelo Delgado, mánager de la institución. Reconoció que ganar los clásicos con River fue importante pero que “la foto del final” termina tapando todo.

La lesión de Paredes y el último partido con Universidad Católica

Claudio Úbeda dio detalles de aquel último partido de su ciclo ante Universidad Católica en La Bombonera, donde Leandro Paredes terminó jugando lesionado. “Leandro en la entrada en calor vs. Católica sintió una carga en el isquiotibial. Hablamos con él y nos dijo ‘yo juego’“, explicó el ex DT del Xeneize en Planeta Bostero.

Luego, detalló por qué cree que no se vio su mejor versión justo en la previa del Mundial: “Le llegaba a pasar algo y me mataban a mí. Él sentía una obligación de hacerlo por Boca. A lo mejor se lo vio un poco inhibido por la molestia“.

Nos costó mucho el partido con Católica, es estrictamente futbolístico. Seguramente sería DT de Boca si ganábamos, va, ojalá hubiese sido así“, concluyó el Sifón.