Hay partidos que valen más por lo que dejan que por el resultado y este de Boca ante Recoleta fue uno de ellos. Si bien el rival se puede tomar como inferior, no hay que olvidarse que fue el mismo que le ganó a Santos y San Lorenzo en la fase de grupos de esta misma Copa Sudamericana.

Desde el comienzo el Xeneize fue un equipo serio, concentrado y decidido a jugar el partido que necesitaba. Había una ventaja que lo podía dejar tranquilo, pero no se tenía que confiar. No perdió el control de pelota, tampoco especuló y, cuando encontró los espacios, fue contundente.

Boca ganó un partido clave.

¿Los goles? Todos importantes

Santiago Ascacibar y Miguel Merentiel volvieron a convertir, importante para la confianza de “los 9”. Sebastián Villa marcó el primer gol desde su regreso y Alan Velasco cerró la goleada para anotarse otro mínimo gesto con el hincha.

Sin Paredes vale más

Pero hay algo todavía más relevante: Boca mostró autoridad sin su máximo referente, Leandro Paredes. Sin su capitán y uno de los futbolistas más importantes del Mundial, el conjunto de Rodolfo Arruabarrena respondió colectivamente.

Y eso es clave para lo que viene: tampoco lo tendrá ante Racing y aún no está confirmado si regresará para el partido en La Bombonera frente a Lanús. Será clave que regrese de la mejor manera contra Vélez por Copa Argentina.

En cuanto a la Copa Sudamericana, ahora viene San Pablo, un rival de otra jerarquía y una serie que exigirá mucho más. Boca llega a ese desafío con algo que hace unos días necesitaba recuperar: confianza. Y cuando Boca recupera confianza, nos hace ilusionar.