Boca nuevamente regaló puntos: ahora fue contra Newell’s. Cuando terminó el primer tiempo y parecía que todo se inclinaba a una tarde positiva, llegó un nuevo gol de lateral. Parece a propósito, con todo lo que resonó la frase al otro día de O’Higgins, cuando la dijo Juan Román Riquelme.

Una distracción insólita de Sebastián Villa, que estaba con otra pelota y una jugada que lo compromete a Boca en la defensa (y que no debió haber sido convalidada porque le alcanzaron la pelota al futbolista de La Lepra).

En este momento, veo dos cosas preocupantes en el equipo:

  1. La falta de centrales que se ganen el puesto. No rindió bien Nicolás Figal el otro día. Pero tampoco lo hace Lautaro Di Lollo cuando le toca. Por su parte, en la posición de segundo central tampoco Ayrton Costa da muchos garantías.
  2. La falta de un nueve. Miguel Merentiel no lo es, puede jugar en esa posición, puede caracterizarse por la entrega para jugar con un centrodelantero, pero no le nace y se lo nota incómodo en esa posición.

Boca va a tener que profundizar la búsqueda en esos dos sectores, o Rodolfo Arruabarrena hacer un trabajo muy fino para recuperar a los jugadores en esas posiciones, porque claramente es el “talón de Aquiles” del equipo xeneize.

Lo mejor sigue siendo ver a Flores y Aranda

Lo mejor de Boca, otra vez y sin duda, los pibes. Leonel Flores fue la figura, Tomás Aranda estuvo con la intención de siempre para buscar dañar al rival y Dylan Gorosito proyectándose constantemente fue lo más destacado. Por otro lado, así como siempre es criticado, esta vez Alan Velasco entró bien. Van 4 goles en los últimos 8 partidos, ojalá que eso sirva para que gane confianza y poder recuperarlo como posibilidad efectiva de recambio cuando los partidos se compliquen.