El capitán recuerda el momento de su renovación, cuando auguró un nuevo título para Boca. “Somos los mejores”, afirmó.
Quería estar. Quería cumplir. Aquella promesa que una vez hizo pública estaba cerca de hacerse realidad. Y él quería ser parte. Por eso, se sobre exigió en la semana para poder llegar a estar, aunque sean unos pocos minutos. Y lo hizo. Vio desde el banco la cómoda victoria y en el segundo tiempo el técnico lo mandó a la cancha. Y tuvo sus minutos. Y, gracias a la gentileza de Schiavi, volvió a ser el capitán. Después de un mes y medio de su lesión, y después de un año de esa promesa, Juan Román Riquelme levantó el trofeo de este Apertura 2011 que Boca se ganó merecidamente.
“Al hincha de Boca siempre le cumplo. Le prometí un título más, como en 2008, y cumplí. Vamos a pasar una navidad feliz otra vez”.
Román no se anda con chicas. El diez declaró luego del partido y se refirió a las críticas que se hicieron al equipo, diciendo que no jugaba a nada. Él discrepa. Es más, piensa todo lo contrario.
“El equipo es el mejor de la Argentina. El fútbol es un juego y lo hemos jugado mejor que los demás”.
Vio todo el primer tiempo y parte del complemento desde el banco de los suplentes. Su fascitis en la planta del pie izquierdo no lo dejó estar desde el arranque. Pero, cuando muchos en su lugar hubieran estado ansiosos y deseos de saltar al campo de juego, él manifestó estar sereno. Claro, sí, el resultado ayudó.
“Estaba tranquilo porque el campeonato estaba a nuestro favor. Si estaba más complicado, por ahí jugaba de titular”.
El partido terminó. Boca festejó y Riquelme fue uno de los que encabezó la celebración. Se lo vio feliz. Muy feliz. Y él mismo explica por qué.
“Esto es maravilloso. Yo soy jugador y soy hincha, así que esto se festeja de una manera muy especial para mi”.
