En esta sección les presentaremos una serie de escritos que reflejan la pasión por Boca Juniors. En esta entrega,seguimos palpitando la previa al Día Internacional del Hincha de Boca (12-12-12).
Cómo le voy a explicar,
le dije al señor,
si ni yo lo entiendo.
Cómo le voy a explicar, cuando me mira raro
por mi forma de actuar,
y que se asusta y me dice que viviendo así
poca cuerda me quedará.
Porque entiendo que la muerte
es silencio,
es negritud, de la mala,
que no somos inmortales.
Que la felicidad no es eterna,
que la vida es un momento,
que las banderas son solo telas que ondean.
Cómo le voy a explicar,
si yo no lo entiendo.
Que respire colores,
que viva intensamente cada minuto
como si fuese el último,
que le escriba a las instituciones.
Que el corazón se acelere
como solamente en estas cosas se acelera,
que sea la felicidad cuando llueve,
lo más dulce de la tristeza cuando duele.
Que de un barrio es un ícono mundial,
que fue mi primera novia
(me va a entender,
usted tiene experiencia en el arte de amar).
Que uno se siente libre cuando lo ve llegar
y que los llantos, y la garganta
esperan ese día para estallar.
Que los pies bailan solos
y las manos acompañan para abrazar
a la brisa que pasó, cerca de la pelota y sin más.
Que amanecen mis días
cuando un gol puedo gritar,
que se lo quiero explicar escribiendo,
rimando o no,
tal vez se lo pueda cantar.
Cómo le voy a explicar
le dije al señor,
si no yo me lo puedo explicar.
Que me angustio como un niño,
que festejo con el máximo placer sin cesar,
que en mis venas corre Boca,
y que Boca es eternidad.
Que no me importa donde, ni cuando me muera
pero que allá en la Bombonera me han de enterrar
y que no hay mejor precio que el amor,
para pagar las cuotas de la mortandad.
Que por eso muero por Boca
y revivo siempre una vez más,
porque le juro que no entiendo
y que no lo puedo explicar.
Que de tanto amarlo es mi vida.
Es el padre, es la familia,
es mi historia,
es mi identidad.
Que cada partido es una ceremonia
y uno se viste de gala,
para que nos vuelva a conquistar.
Ella, la pelota, los amigos,
Boca y nada más. Boca, mi falta de soledad.
No me pregunte más.
Yo entiendo que no me lo puede descifrar.
De que sea mi patria y mi religión.
Que es mi fe en estado puro,
y mi más perpetua fidelidad.
No se gaste,
no me pregunte.
Le juro que lo intento,
pero ni yo lo puedo explicar.
