Tevez se cuida trabajando diferenciado para llegar a los partidos del fin de semana, tras una temporada sin descansos y a pura exigencia.

Como se puede notar a simple observación durante los partidos, además de su gran nivel y la jerarquía que le aporta al equipo, Carlos Tevez se encuentra al límite en lo físico. Por eso no resulta extraño verlo entrenar de manera apartada a sus compañeros en Casa Amarilla, como ya está ocurriendo desde hace algunas semanas. Y pese a no contar con vacaciones, o una pretemporada base, ni el dolor que está padeciendo en su zona lumbar lo para al “Apache”.

En lo que va de su temporada, la 2014/15 del calendario europeo y estos meses en el país, Carlitos ya lleva acumulados 69 partidos jugados: Participó en 50 con Juventus, 9 con la casaca de Boca y los 10 restantes defendiendo a la de la Selección. Hizo 29 goles en Italia y 4 desde su regreso al club de sus amores. No para.

Y con toda la exigencia encima, fueron pocas las lesiones que sufrió el delantero: una inflamación crónica en una de sus rodillas, el año pasado, y dolores musculares en su muslo derecho en abril. En el Xeneize viene arrastrando una lumbalgia. Igual no para.

Ganó dos títulos con la Vecchia Signora (Calcio y Copa Italia), con una final de Champions League perdida ante el Barcelona incluida, y está cerca de coronar el año con el título que prometió a los hinchas bosteros el día de su inolvidable presentación. Queda un último esfuerzo. Quedan seis finales en el torneo y posibles tres enfrentamiento por Copa Argentina, mientras tanto Carlitos no para…