Entre 2022 y 2023, Óscar Romero tuvo un paso por Boca en el que pudo ser campeón de la Copa de la Liga, la Liga Profesional y la Supercopa Argentina. Por aquel entonces, hizo público un aviso a su hermano, Ángel Romero: “Tiene que vivir esto“. Ahora, en 2026, esa chance es más que posible.

Ángel, que negoció su llegada al Xeneize a principios del 2022 (terminó en Cruz Azul de México en aquel entonces), aparece nuevamente en el radar de Juan Román Riquelme. El paraguayo es el estilo de jugador que al presidente le gusta y la oportunidad es concreta.

Los hermanos Romero entrenando en el Predio de Conmebol. (Instagram)

A pesar de que trascendió que fue ofrecido, lo cierto es que ya hay conversaciones con el jugador y forman parte de una negociación por un futbolista que quedó libre en diciembre en el Corinthians de Brasil. Viene de jugar 53 partidos en el 2025, con 5 goles y un título, la Copa de Brasil.

El doble motivo por el que Ángel Romero ve posible su llegada a Boca

Hay dos grandes razones por las que Romero tiene ganas de llegar a Boca. La primera, lógicamente, pasa por su hermano: Óscar, que ahora está libre, le contó todas las emociones que vivió en su paso por el Xeneize y le dejó en claro que está ante una gran oportunidad para su carrera. Ambos están entrenándose juntos en el predio de CONMEBOL, en Luque.

El otro motivo es mirando hacia mitad de año. Ángel quiere jugar el Mundial 2026 y sabe que, para convencer a Gustavo Alfaro, debe recuperar su mejor versión y hacerlo en Boca le da un plus para el llamado y la convocatoria. Así, a falta de que inicie la conversación con su representante, la predisposición del jugador está.