Wilmar Roldán fue el árbitro encargado de impartir justicia en el partido de Boca ante Universidad Católica en La Bombonera que decretó la eliminación en la Copa Libertadores. El árbitro colombiano quedó en el foco de la polémica por un agarrón a Exequiel Zeballos que ni revisó en el VAR.

Sin embargo, a días de la eliminación del cuadro de la Ribera en la Copa Libertadores, Roldán reveló que La Bombonera es el estadio donde más presión sintió. “¿El estadio con más presión?, vengo de él: el estadio con más presión es La Bombonera”, soltó en un ping pong de preguntas con ESPN.

Pese a haber ignorado un claro agarrón a Zeballos que ni revisó en el VAR, el colegiado no dudó en tener palabras de elogio para con el club y sobre todo el estadio. Además, no fue lo único que mencionó relacionado al conjunto azul y oro.

Roldán recordó la final de la Copa Libertadores 2012 entre Boca y Corinthians

En otro pasaje de las preguntas y respuestas, Roldán debió elegir entre final del Mundial o de Copa Libertadores. El oriundo de Remedios, Colombia, no dudó y optó por la definición del certamen continental.

Seguido, le consultaron sobre el mejor momento de su carrera como árbitro y puso la final del 2012 en el que Boca tuvo chances de levantar la Séptima. “¿El ambiente más bravo? La final de Copa Libertadores Boca-Corinthians en el Pacaembú”, marcó.

Los antecedentes negativos de Wilmar Roldán contra Boca

Roldán tiene un largo historial negativo dirigiendo al Xeneize en competencias de CONMEBOL. El antecedente más fresco es en el duelo ante Universidad Católica, donde ignoró el agarrón de Zeballos que ni siquiera revisó en el VAR. En 2024, protagonizó un polémico momento que dejó mucho enojo en Boca cuando a los 10 segundos de partido, expulsó a Advíncula por un pisotón a Lucas Romero de Cruzeiro.

El recuerdo más doloroso de Roldán dirigiendo a Boca data del 2023, donde echó a Fabra por un manotazo a Nino en la final de aquella Libertadores ante Fluminense. Más atrás en el tiempo, en 2016, el colegiado colombiano no cobró el gol que hubiese significado el 2-0 ante Independiente del Valle. Después de eso, el Xeneize perdió el control del partido y los ecuatorianos lo remontaron. Y el otro partido para el olvido fue en 2020 en el 3-0 de Santos. Allí, el árbitro echó a Fabra por un pisotón a Marinho.