Boca se prepara para un nuevo Superclásico, el primero en la era Almirón, y el plantel espera terminar el domingo con una sonrisa. En la concentración xeneize hay optimismo de cara al duelo frente a River y las sensaciones son buenas, sobre todo después de los dos triunfos al hilo ante Racing y Colo Colo de Chile.
Rondas de mate, música, truco y algún que otro juego sirven para pasar el rato, matar la ansiedad y esperar el partido que todos quieren ganar.
Marcos Rojo, quien está próximo a volver a jugar, decidió acompañar a sus compañeros y a primera hora arribó al hotel donde se encuentra la delegación para pasar la jornada completa con ellos.
El capitán, uno de los que apoya y tira para adelante desde el lugar que le toque, irá hacia el Monumental en el micro y será uno más de quienes tengan el privilegio de defender los colores del Único Grande en territorio millonario.
