En un Boca que durante todo el semestre vivió entre dudas, cambios y pruebas constantes de jugadores y planteos, hay una decisión que parece tan simple como necesaria: no tocar nada. Y en este caso, Claudio Úbeda parece haber entendido el mensaje según la práctica del domingo en La Bombonera.
El entrenador tiene decidido repetir el equipo que viene de ganarle por 3-0 a Lanús para recibir a San Lorenzo en su estadio. El once que se perfila es: Marchesín; Weigandt, Di Lollo, Costa, Blanco; Ascacíbar, Paredes, Delgado; Aranda; Bareiro y Merentiel. Incluso con futbolistas recuperados como Alan Velasco y Juan Barinaga, la idea es sostener lo que salió bien.
En el contexto actual de Boca, repetir equipo es una noticia importante
En lo que va del año, sería la primera vez que Úbeda repita el equipo. Lesiones, bajos rendimientos y falta de resultados, obligaron a modificar piezas casi partido a partido. Pero en este caso, y esto es también novedad, no solo hay una visión del entrenador por sostener al once, sino también de la gente xeneize.
Hace mucho el público de Boca no se identificaba con un equipo y, con Paredes junto a Aranda como símbolos, lo consiguieron. Ahora los jugadores y el entrenador tendrán una tarea muy difícil: sostener este rendimiento en un clásico en La Bombonera.
De los últimos 10 clásicos, Boca ganó uno solo: el año pasado frente a River por 2-0. Ese, junto al encuentro de Newell’s y Lanús más recientemente, fueron los mejores partidos del ciclo Úbeda. Un triunfo, y jugando bien, frente al conjunto de Boedo le dará un espaldarazo al entrenador para, por lo menos, llegar con las aguas quietas al cercano inicio de la Copa Libertadores. Una derrota o un empate con mal juego, otra vez las agitará, en especial en su relación con el hincha.
Después de mucho tiempo, Boca encontró algo. Y lo peor que podría hacer es volver a perderlo, los jugadores dentro del campo y el entrenador desde el banco deberán hacer lo suyo para mantenerlo.
