La llegada de Leandro Paredes a Boca no solo revolucionó al equipo dentro de la cancha sino que lo hizo también por fuera. En cada lugar donde estuvo, su presencia no pasó desapercibida como sucedió el año pasado cuando fue a ver una obra de teatro en la calle Corrientes.
Y ahora se sumó la divertida anécdota que reveló Joaquín Levinton, cantante de la reconocida banda de rock Turf y confeso hincha de River. En el programa “Es mi sueño” conducido por Guido Kaczka, el músico reconoció que quedó eclipsado por la elegancia del capitán xeneize. “Me sentí tan humillado como cuando fui a una fiesta re empilchado, decía ‘soy un genio, ¡qué facha!’”, sostuvo.
Seguido, recordó cómo fue la irrupción de Leandro, con la elegancia que lo suele caracterizar mientras portaba un traje Armani: “Era hermoso, una belleza”. Y remató la anécdota con una divertida situación. “Bajo la mirada, veo un espejo, me miro y dije: ‘¡No! Era una cucaracha, Dios mío, qué guachada’”, aseguró entre risas Levinton, confeso hincha de River.
El rotundo cambio que generó Paredes en Boca desde su llegada: líder dentro y fuera de la cancha
Desde su vuelta, quedó claro que Paredes no solo venía a reforzar un plantel de Boca que venía golpeado del Mundial de Clubes. El objetivo que se impuso el volante era levantar al grupo desde lo futbolístico pero también desde un rol de líder.
Poco a poco empezó a implementar prácticas que adquirió en la Selección Argentina y organizó durante gran parte del 2025 asados en su casa. A su vez, se mostró muy cercano a los juveniles para apadrinarlos en sus primeros pasos en la Primera de Boca. Esto sumado a la importancia que cobró entre varios de sus compañeros, como el Changuito Zeballos, a quien lo acompañó durante sus últimas lesiones.
Todos estos gestos fueron forjando al líder indiscutido en el que se convirtió Leandro en el Xeneize. Es por eso que su llegada no solo significó darle un salto de jerarquía al plantel en lo futbolístico, sino también darle un significado al liderazgo fuera de la cancha.
