El comienzo de la etapa eliminatoria de la Copa del Mundo trajo grandes resultados y, en una de sus primeras jornadas, la Selección de Paraguay dio el gran batacazo del torneo. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro rompió con todos los pronósticos y, tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, eliminó a Alemania en la definición por penales. 

Luego de este histórico triunfo, el entrenador habló en conferencia de prensa y tocó varios temas vinculados al rendimiento de sus dirigidos la competencia. Sin embargo, también se tomó un espacio para repasar su carrera y rememoró su paso por Boca, institución a la que dirigió en 2019. 

Obviamente que toda mi vida, en los planteles que me tocó trabajar, siempre me tocó desde la adversidad. Nunca tuvimos la billetera más gorda, para decir uno tiene los mejores jugadores o planteles. Hasta cuando me tocó Boca, cuando tuve la posibilidad de dirigirlo y me tocó después de la derrota más dura de su historia que fue perder la final de la Copa Libertadores”, lanzó el DT.  

Y continuando, lo comparó con su presente en Paraguay: “Ahora eso no fue una incomodidad para mí y siempre quise, a los lugares que fui, tratar de generar desafíos. Venir a Paraguay fue un desafío y tuve muchos amigos que me dijeron ‘estás loco cómo te vas a meter ahí si Paraguay está condenado a fracasar’. Para mí, cuanto más compleja es la situación, es cuanto más me gusta el desafío”. 

Las declaraciones de Alfaro en conferencia tras la victoria de Paraguay 

Después de sus experiencias por Ecuador y Costa Rica, Alfaro apostó por una nueva experiencia, esta vez al frente del seleccionado paraguayo. En sus experiencias pasadas, se ha caracterizado por dejar frases muy particulares y metáforas que han quedado grabadas en la memoria de muchos. Esta oportunidad no fue la excepción, y con ingenio describió las formas en las que obtuvo el pasaje a los octavos de final del Mundial

“Todavía no tenemos ese bagaje que nos hace imponer condiciones. Tenemos que bailar la música que nos ponen y lo preparamos. A veces nos toca cumbia, unas veces tanto y otras tantas una rumba. Hoy nos tocó una polca. Ahí seguimos peleando, bailando mal pero tratando de interpretar y de seguir adelante”, explicó fiel a su estilo. 

Para cerrar su análisis sobre el desarrollo del encuentro, el Lechuga añadió con profunda emoción: “Como les dije a los jugadores, vivimos una tarde épica. Resistir está grabado en nuestro documento de identidad. Hay un corazón que no se entrega nunca. Le dije a los jugadores que en el himno quería ver a 26 guerreros, y al terminar un grupo de leyendas”.