Walter Erviti llegó a Boca a principios del 2011 por pedido de Julio César Falcioni, quien lo tuvo como figura en el Banfield campeón del fútbol argentino en 2009. El Xeneize quiso repetir la fórmula del éxito en el “Taladro”, pero hubo cosas que cambiar porque la verdadera figura del plantel era Juan Román Riquelme.
Pasaron los años y todavía Erviti le agradece a Falcioni sus enseñanzas, aún aclarando que no son amigos. Pero reconoce, en una entrevista exclusiva con Planeta Boca Juniors, que quiso irse del club cuando se enteró que el “Emperador” no iba a continuar. Y solo la llegada de Carlos Bianchi pudo frenarlo.
El apoyo de Falcioni y un pedido ni bien llegó a Boca
Erviti recordó que, ni bien llegó a Boca, tuvo una charla mano a mano con el entrenador, en la que hubo un mensaje directo y sincero. “Me agarró, me llevó a la habitación y me dijo: ‘¿Te acordás que en Banfield hacías todo y te acordás que en Banfield agarrabas la pelota y te acordás que… Bueno, acá, olvidate. Acá todo es para Román y vos vas a tener que correr al lugar donde no esté ni Román ni Clemente Rodríguez. ¿Podés hacer eso?'”, contó.
La charla siguió con esa dinámica de honestidad. “Le digo, ‘Sí, cómo no lo voy a poder hacer, ningún problema. Donde corre Román, no voy; donde corre Clemente, no voy; y donde esté el espacio vacío, lo cubro’. Eso me dio claridad y yo necesito que las cosas sean claras”, reveló Walter. También recordó que Falcioni y el preparador físico lo ayudaron a ponerse a tono físicamente para poder rendir como esperaban: “Eso me hizo sentir más seguro, más entero para poder rendir, y me facilitó las cosas“.
La salida de Falcioni y la llegada de Bianchi
A la hora de hablar de los cambios que hubo entre diciembre de 2012 y enero de 2013 en Boca, Walter Erviti vio la oportunidad de contar algo que hasta ahora no había hablado en público. “Voy a contar algo muy íntimo, que no lo conté nunca. A mí me dolió mucho la salida de Julio, mucho, porque yo si bien no tengo una relación personal con Julio, no soy amigo de Julio para nada, yo sentí que él ha sido un gran profesional y que él, su deseo de estar en Boca, su trabajo y su profesión, lo llevó adelante todos los días de una manera excelente”, disparó.
“Y cuando Julio se va, de la manera que se va, a mí me dolió. Y yo en ese momento hablo con la persona que me representaba y le digo: ‘La verdad, estoy analizando salir de Boca. No me siento cómodo, no me voy a sentir cómodo'”, comentó Erviti. Pero no se esperaba la respuesta que iba a recibir.
“Esa persona enseguida me dice: ‘Pero mira que el técnico va a ser Carlos Bianchi, eh’. Y le digo, ‘Bueno, entonces me quedo’. Así: bueno, no, si es Carlos me quedo”, prosiguió Walter. Por el mero hecho de tener la chance de compartir con el “Virrey”, cambió su postura.
Sobre aquel tiempo junto a Bianchi, el volante solo tuvo elogios para el mítico entrenador, a quien tuvo solo un semestre: “La verdad que disfruté de tener un entrenador como Carlos. Toda su grandeza es comparada con su humildad a la hora del día a día, porque yo me sorprendí del amor que le tiene al hincha de Boca, del trato y a la vez de la humildad con la que él se paraba delante nuestro. Y era uno más y se relacionaba con nosotros”.
