En el triunfo de Boca ante Lanús hubo una jugada puntual por la que el visitante reclamó en cancha y luego en los micrófonos. A los 13 minutos, Leonel Flores llegó tarde con una barrida contra Sasha Marcich y terminó impactándolo en su pierna izquierda.
Inmediatamente pidió disculpas y Pablo Dóvalo le sacó tarjeta amarilla. Los futbolistas del Grana consideraron que la jugada era de expulsión, pero ahora se supo por qué el cuerpo arbitral solo amonestó y ni siquiera le pidió revisar en el VAR al principal.
“Es una jugada gris. El impacto es alto pero la intensidad es media/baja. Hay que entender los contextos”., explicaron desde el cuerpo arbitral a Bolavip. Entendieron que si bien la patada queda alta, no tiene la fuerza suficiente para considerarse de expulsión.
Sin dudas, el juego brusco es muy común en el fútbol argentino y hay jugadas que son sancionables con tarjeta roja. Pese a los reclamos de Lanús, desde las autoridades ya justificaron el porqué de la decisión, donde no hubo fuerza desmedida y, afortunadamente, tampoco derivó en lesión.
La queja de Izquierdoz por el arbitraje de Boca vs. Lanús
Carlos Izquierdoz habló luego de la caída de Lanús en La Bombonera y apuntó contra Pablo Dóvalo, con quien reveló que “se lleva bien” y que en medio de una discusión le dijo “que tenía personalidad para dirigir“. “Le faltó personalidad para echar a un jugador de Boca“, señaló el Cali aludiendo a la patada de Leonel Flores.
