Rolando Schiavi es uno de los últimos ídolos de Boca en este siglo XXI. Supo dejar una huella como marcador central siendo el temor de varios delanteros rivales y hasta de algunos compañeros en los entrenamientos.

A más de una década de haberse retirado, el Flaco reconoció que a uno de los jugadores de Boca con los que compartía plantel los impactaba a propósito. “En las prácticas les pagaba a Tevez y a Franco Cángele. A Cángele por canchero, se frenaba y me tiraba caños”, expresó Schiavi en diálogo con ESPN.

Él me pasaba, porque volaba Franco, y, en vez de tirar el centro, enganchaba. Ahí, cuando enganchaba, lo esperaba y lo partía”, detalló Schiavi. Cángele supo ser una de las grandes promesas de Boca entre 2003 y 2004, mostrando gran nivel y tuvo pasos por el fútbol turco y otros clubes argentinos.

De promesa a regresar con Bianchi: cómo le fue a Cángele en Boca

Franco Cángele debutó con la camiseta de Boca de la mano de Carlos Bianchi. Su gambeta y velocidad llamaba mucho la atención y le tocó convertir contra Barcelona Guayaquil por Copa Libertadores su primer gol en el club.

Formado en las inferiores, el zurdo disputó un total de 63 partidos y metió 10 goles. Con Miguel Brindisi tuvo un poco menos de protagonismo y ya con Jorge Benítez jugó poco y nada con la camiseta del Xeneize.

En 2013, año en el que había vuelto Carlos Bianchi a la institución, tuvo un breve paso en el segundo semestre. Estaba libre y se entrenaba con el equipo y luego el Virrey decidió ficharlo. Disputó un puñado de partidos entrando desde el banco de suplentes, sin rendimientos resonantes.

Cángele fue compañero de Schiavi y sufrió sus patadas. (Archivo)