Boca comenzó su participación en la Copa Libertadores 2026 de la mejor manera: con un triunfo de visitante ante Universidad Católica en Chile, con buen fútbol e imponiendo su jerarquía en todo momento sobre el rival.
Hubo un solo equipo que dominó el encuentro e impuso su juego a pesar de jugar en un estadio desconocido. Hubo un solo equipo que siempre supo qué hacer y si bien no fue una goleada, como hace pensar tanta euforia del hincha de Boca en la calle y en las redes, Boca demostró autoridad y una señal muy positiva en este certamen internacional.
El equipo de Úbeda viene mejorando y eso el hincha lo notaba en la previa del partido. Desde aquel encuentro con Lanús, es otro equipo, pero quedaba esta gran prueba por superar: imponerse en un partido de Copa Libertadores. Y lo consiguió.
Los goles fueron reflejo de cómo está el equipo
El gol tempranero de Paredes abrió el encuentro, pero también reflejó que Boca quería GANAR, no solo competir. Además de la jerarquía individual reflejada en su gol y en su juego, el campeón del mundo fue clave para sacar el máximo del equipo con sus indicaciones y arengas permanentes a sus compañeros.
El segundo tanto viene de la mano de Adam Bareiro, pero también trae incluida una jugada exquisita de Tomás Aranda, del que nadie puede creer que haya sido su debut copero, asociado con Lautaro Blanco para buscar a un “9” que esté ahí, en el área, donde tiene que estar el delantero central.
El mediocampo es el artífice más importante de este equipo. Efectividad del 93% de los pases para Milton Delgado, 90% para Paredes y 85% para Santiago Ascacibar. Esto marca el juego asociado entre ellos, pero también que es la clave para que la pelota llegue correctamente a Aranda o a los delanteros, algo que hace años no pasaba.
Un paso adelante en actitud y motivos para la ilusión
¿El juego fue lo más importante en la victoria? Claramente no. Lo más importante es que en Chile Boca volvió a ser ese Boca copero que impone autoridad y no sale a especular con temor. El hincha de Boca que se fue a dormir feliz lo hizo porque estuvo orgulloso del temperamento de su equipo, de que entregó todo y tuvo la valentía de siempre pensar en el triunfo demostrando personalidad en uno de los grupos más parejos de la Copa. La ilusión, repitiendo lo hecho en Chile, arranca y no va a ser fácil frenarla.
